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PROYECTO DE VENTILACIÓN DEL ALCANTARILLADO EN ALICANTE


Proyecto ventilacion alcantarillas

Recreación de la Plaza de Castelar de Alicante

con tubo de ventilación instalado.

La corriente higienista de finales del S.XIX también llega a Alicante coincidiendo con el "Ensanche" de la Ciudad y con el inicio de nuestra oferta turística como "Estación Invernal". Los proyectos de mejora y lucha contra la insalubridad se sucedían y el ingenio se agudizaba en la búsqueda de nuevas propuestas para la mejora del aspecto, higiene y salud de la ciudad. El alcantarillado era uno de los principales problemas. El Dr. Estaban Sanchez Santana en su obra "Residencia Invernal de Alicante" en el año 1.889 decía:

"Otro de los obstáculos mayores que hay que vencer, si queremos purificar la atmósfera de Alicante, es el que nos ofrecen los múltiples focos infectivos de perennes emanaciones deletéreas que se hallan constituidos por lo defectuoso del alcantarillado, por su imperfecta instalación y por el difícil desagüe de los materiales que por ellas corren."


Por todo ello, se elaboraron propuestas un tanto rocambolescas como el proyecto para ventilar y desinfectar la red de alcantarillado de la ciudad. Se trataba de grandes y altos tubos en el centro de las calles, para la aireación de las alcantarillas y para que los malos olores y emanaciones infectas salieran a la atmósfera por encima de las casas. El Dr.Sanchez Santana rechazaba entonces dicha propuesta.

"…se ha pensado en la colocación de grandes y altos tubos en el centro de la calles, que partiendo de la alcantarilla, se elevasen á una altura considerable. Propónense los autores de este proyecto, ventilar y desinfectar de este modo todo el alcantarillado de la capital. Este medio, tiene muchas dificultades para su realización; no todas las calles tienen la anchura suficiente para poder tener en su centro esa chimenea colosal, y permitir desahogadamente el paso de gentes y carruajes; por otra parte, su instalación es costosísima y recae sobre el cuerpo municipal, que carece de recursos para llevar á cabo esta reforma; en tercer lugar, la reparación sería costosa y necesariamente frecuente; pues unos tubos de la altura que éstos habían de tener, para no vomitar en las habitaciones superiores el aire infecto de la alcantarilla, sufrirían constantemente algunos desperfectos por los embates del tiempo ó por los golpes que pudieran recibir, y por último, la estética de la población, padecería de un modo terrible con la instalación de esos larguísimos tubos."


Gracias a Dios, nunca llegamos a ver en las calles de nuestra ciudad estos antiestéticos tubos no obstante, en este artículo hemos querido recrear gráficamente como pudo haber sido una calle de Alicante si se hubiera llevado a cabo este rocambolesco proyecto.



Jesús García Mulet.