Haz clic aquí para volver a la página de inicio
castillocabecera


LOS ALMACENES EL AGUILA


Almacenes El Aguila

Los almacenes El Aguila en la Rambla

La Casa fue fundada en el año 1850 y la Sede Central se encontraba en Barcelona. Se puede entender como la primera gran superficie comercial de la ciudad de Alicante. En sus principios se encontraba ubicado en la calle de la Princesa núm. 2 (hoy calle Altamira), esquina a la calle Victoria (por donde más atrás, se prolongaría la Rambla).


Una escalera con barandilla torneada y escalones cubiertos por una moqueta roja con varas doradas en sus ángulos y, al fondo, un gran espejo, donde se miraban los clientes que ascendían al primer piso. Entrando a mano derecha se encontraba un mostrador para la venta de guantes y medias, Cándida Juan era la dependienta. A continuación estaba la "caja" y la oficina (una habitación con cristalera) frente a la escalera. A continuación de la caja estaba la sombrerería y, más al fondo, en un recodo a la izquierda por detrás de la escalera, los mostradores de tejidos para confección de trajes de caballeros y la sección de ropa y vestidos de señoras, de la que Milagros era la encargada. En la mano izquierda, la camisería. Habían dos mostradores formando "L" y, tras ellos, los dependientes. Uno de ellos era Vicente Mulet, el padre de la Abuela. A continuación de los mostradores de la sección de camisería se encontraba la escalera antes descrita. En las paredes laterales estaban las estanterías con los géneros que se despachaban en los mostradores.


Ascendiendo por la escalera nos encontramos con el espejo antes mencionado. Subiendo a mano derecha, un pasillo conducía a la sección de juguetería y calzados y por el pasillo de la izquierda, se accedía a los talleres de confección y sastrería. Allí estaban las máquinas de coser. Los sastres y sastresas tomaban medidas a los clientes y confeccionaban y arreglaban los trajes y vestidos. Allí trabajó también la madre de la Abuela, Lorenza, y la hermana de esta, Carmen, que era sastresa.


Con posterioridad y, a consecuencia del derribo de la manzana que obstruía la salida de la Rambla hacia el mar, estos almacenes se trasladaron a la calle Mayor, esquina a la calle San Nicolás, en una planta baja. Allí también trabajó su padre.


Ella se incorporó a la plantilla cuando, en su última etapa, se trasladaron al edificio ubicado en el número 15 de la Rambla de Méndez Núñez, y lo describe con todo detalle: "El día de la inauguración iban todos de "punto en blanco". Las dependientas habían ido el día anterior a la peluquería. El obispo de Orihuela se encargó de bendecir el edificio, empapando en agua bendita una ramita de romero y agitándola a modo de hisopo. Le acompañaban el Alcalde y el Presidente de la Diputación".


"El edificio tenía una planta baja y tres pisos. La planta baja estaba dedicada a la venta de telas y tejidos en general. En el primer piso se encontraban las secciones de zapatería de caballeros y la confección de señoras y de caballeros que la llevaba Ignacio Tormo, y la camisería, de la que se encargaba José Lledó. En el segundo piso estaba la perfumería, juguetería y la venta de maletas. En la tercera planta estaban los talleres. Allí los sastres daban los últimos retoques a las prendas. Existía un ascensor que llegaba hasta la segunda planta."


La Abuela recuerda cundo un día estando trabajando "se incendió el motor de la luz, que se encontraba en un patio al fondo de la planta baja y las llamas llegaron hasta el segundo piso, pero no hubo que lamentar ninguna desgracia porque todos los empleados y clientes pudieron salir a tiempo." La existencia de dicho motor se debía, según la Abuela, a que en esa época existían muchas restricciones con la energía eléctrica y dicho motor proporcionaba iluminación a los escaparates.


La Abuela hace memoria y enumera con nombres y apellidos a muchos empleados que coincidieron con ella en su época laboral en los Almacenes El Águila. Ella trabajaba como empaquetadora en la planta baja. El encargado de dicha planta de tejidos era Emilio Marín y los dependientes eran: Jesús López, Enrique Carratalá, Francisco Martínez, Bonifacio Galán, Fina Carratalá y José Ramón. Entre los dependientes de las otras dos plantas cita a: Conchita Belmonte, Vicentina Sabater, Fina Pérez, Fina Marín, Rosita, Maruja Garrigós y Paquita Ribes Bas, que fue Bella del Foc en el año 1950.


En cada planta había además una cajera y una empaquetadora. En la planta baja la empaquetadora era ella (Sofía Mulet Alcaraz) y la cajera Katy Amat. En la primera planta Angelita (cajera) y Maruja Martínez (empaquetadora) y en la segunda planta Amparito y Carmencita Martínez, respectivamente cajera y empaquetadora. Además también había aprendices (Francisco Pérez) y botones. Jesús González era el gerente de los Almacenes. El uniforme para las mujeres era vestido negro con el cuello blanco. Recuerda un día que un fotógrafo iba a inmortalizar a los empleados cuando una de las dependientas, Rosita, tenía problemas con unos zapatos que le apretaban mucho y decidió descalzarse para hacerse la fotografía de grupo y se puso detrás de todos, pero un gran espejo situado a sus espaldas la delató.


La Abuela Sofía también recuerda algunos momentos. El Político Diputado D. Tomás Morató, destinado en Las Filipinas, visitaba todos los años los Almacenes El Águila, acompañado de su esposa e hijos, efectuando compras importantes, sobre todo en la segunda planta de perfumería y juguetería. Su sobrino, también Tomás Morató, era uno de los dirigentes de La Transmediterránea.


Por el mes de Junio, eran asiduos participantes del Concurso de Escaparates de Hogueras. Tenían un escaparate que abarcaba toda la planta baja y ganaron algunos primeros premios. Recuerda que el primer año que participaron, se representaba un pase de modelos en que los maniquíes portaban vestidos realizados con una sola pieza de tela, ajustando la forma del vestido con alfileres. El segundo año, los maniquíes, vestidos también con una sola pieza de tela ajustada también con alfileres y, representando vestidos de modelos diferentes, paseaban sobre góndolas venecianas. Estos dos años se llevaron el primer premio.


También recuerda los Sábados de Resurrección, cuando desde los balcones del primero y segundo piso dejaban caer globos que se encontraban con los que soltaban desde la planta baja, inflados con gas, y que ascendían hacia el cielo. Gran cantidad de muchachos se congregaban delante de sus aceras para llevarse los globos.


Los Almacenes El Aguila, en un principio, estaban situados en la esquina de la Rambla con la calle Altamira, al lado de la Papelería Marimón y, a continuación, la Joyería de Amérigo. Cuando se derribó esta manzana que obstruía la parte baja de la Rambla (manzanas de la calle Victoria) para dar acceso al Paseo de los Mártires (Explanada), los almacenes se trasladaron a la calle Mayor, tomando las dos equinas de la calle San Nicolás y girando a la calle Miguel Soler, como anteriormente se ha descrito.


En el año 1949, se inauguró su definitiva ubicación, en el número 15 de la Rambla de Méndez Núñez, en un edificio de nueva construcción, junto a lo que luego fue el Cine Avenida y, que cuando cerró, el edificio pasó a manos de la Caja de Ahorros Provincial de Alicante, y sus existencias y géneros, fueron adquiridos por el establecimiento de "Saldos Arias", en el Pasaje de Amérigo esquina a la calle Mayor.



Jesús García Mulet.